La Comunicación Interauricular o CIA es un defecto congénito cardíaco en el tabique interauricular. Mientras el bebé se forma en el útero, el sistema cardiovascular y el corazón pasan por un proceso de desarrollo en donde se van definiendo las 4 cavidades cardíacas llamadas aurículas y ventrículos. Entre las 2 aurículas normalmente debe formarse una pared llamada tabique interauricular, que divide la aurícula derecha de la aurícula izquierda. Así mismo, entre los 2 ventrículos para dividirse en ventrículo derecho y ventrículo izquierdo se formará una pared llamada tabique interventricular.
Cuando alguna de estas paredes no se forma correctamente, en este caso el tabique interauricular entre las 2 aurículas, se produce la Comunicación Interauricular o CIA.
Las cavidades del lado derecho e izquierdo del corazón, a pesar de que la sangre circula entre ellas normalmente, manejan diferentes presiones posterior al nacimiento. Siendo las cavidades del lado izquierdo de mayor presión y las cavidades derechas de menor presión. Por este motivo cuando hay defectos como el defecto interauricular, la sangre circula anormalmente desde la aurícula izquierda a la aurícula derecha, generando sobrecarga de volumen en las cavidades derechas y con el tiempo, cambios anormales sobre el lado derecho del corazón e incluso, afectación de la vasculatura pulmonar o produciendo insuficiencia cardíaca y/o arritmias.
Las complicaciones graves menos comunes pueden incluir:
- Hipertensión pulmonar: si se deja sin tratar una Comunicación Interauricular o CIA grande, el incremento de flujo sanguíneo a los pulmones aumenta la presión arterial en las arterias pulmonares.
- Síndrome de Eisenmenger: la hipertensión pulmonar puede causar daño pulmonar permanente. Esta complicación, llamada síndrome de Eisenmenger, suele desarrollarse a lo largo de muchos años y se produce de forma poco común en personas con grandes Comunicaciones Interauriculares o CIA.
Los niños y los pacientes jóvenes rara vez son sintomáticos y las complicaciones pueden producirse, generalmente con el paso de los años. Es muy frecuente auscultar un soplo cardiaco y el diagnóstico se confirma con métodos diagnósticos como la ecocardiografía.
Clasificación
La Comunicación Interauricular o CIA se puede clasificar dependiendo del lugar del tabique interauricular afectado y estas son:
- Ostium Primum: defectos en el segmento anteroinferior del tabique, una forma de defecto del tabique auriculoventricular (almohadillas endocárdicas).
- Ostium Secundum: orificio a nivel de la fosa oval. Corresponde al 70% de todas las Comunicaciones Interauriculares o CIA y se ubica en la región central del tabique.
- Seno venoso: defecto menos frecuente en la parte posterior del tabique, ceca de la vena cava superior o inferior. Puede asociarse a otras patologías congénitas.
Los defectos muy pequeños, menores de 5 milímetros, son menos propensos a causar problemas y generalmente se descubren más tarde en la vida que los más grandes.
Las consecuencias hemodinámicas dependen del tamaño de la Comunicación Interauricular o CIA, su localización y presencia de otros defectos cardíacos.
Pruebas
El especialista evalúa qué tan grande y grave es la Comunicación Interauricular o CIA, basándose en los síntomas, el examen físico y los resultados de pruebas cardíacas como:
- Ecocardiografía transesofágica (ETE) o transtorácica: es el método de elección para el diagnóstico. Nos da información anatómica (tamaño y localización) así como funcional (grado de dilatación del ventrículo derecho, movimiento septal y presión pulmonar).
- Cateterismo cardíaco: en casos donde se requiera evaluar las presiones pulmonares y la repercusión sobre cavidades cardíacas. Puede ser una herramienta no solo diagnóstica sino terapéutica.
- Electrocardiograma (ECG): en ocasiones puede presentar trastornos del ritmo, sugerir hipertrofia de cavidades o incluso ser un electrocardiograma normal.
- Radiografía de tórax: puede sugerir la presencia de defectos cardíacos e hipertensión pulmonar.
Resonancia magnética o tomografía computarizada del corazón: en la Comunicación Interauricular o CIA grande se observa una cardiomegalia a expensas del borde derecho de la silueta cardíaca que corresponde a la aurícula derecha, también puede haber una prominencia del tronco de la arteria pulmonar y un aumento de la vascularización pulmonar.
Causas
Se desconoce la causa de las Comunicaciones Interauriculares o CIA; sin embargo al parecer, algunos defectos cardíacos congénitos son hereditarios y en ocasiones, aparecen junto con otros problemas genéticos.
Algunas afecciones que aparecen durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de tener un hijo con un defecto cardíaco:
- Infección por rubéola.
- El consumo de alcohol, tabaco y drogas o exposición a determinadas sustancias.
- Tener diabetes o lupus.
Tratamiento
Es posible que la Comunicación Interauricular o CIA no necesite tratamiento si no hay presencia de síntomas, si estos son pocos o el defecto es pequeño y no está asociado con otras anomalías. Es recomendable cerrar el defecto si existe una repercusión importante sobre las cavidades cardíacas, el corazón está aumentado de tamaño o si hay presencia de síntomas.
El cierre de estos defectos puede hacerse de forma percutánea con dispositivos para el cierre del tabique o de forma quirúrgica. La elección del método para cierre se hará mediante ecocardiografía, valorando si la Comunicación Interauricular o CIA está centrada en el tabique, cuál es su tamaño y si tiene bordes adecuados para implantar un dispositivo a través de cateterismo.
Si el defecto es susceptible de cierre percutáneo, el dispositivo más usado en la actualidad para corregir este defecto es el dispositivo ASD u oclusor CIA, que da como resultado una alineación ideal del tabique, aumentando su ajustabilidad y la seguridad del paciente durante la implantación. Las ventajas de este método respecto a la cirugía son que no precisa esternotomía, evita la circulación extracorpórea, reduce el tiempo de hospitalización y por consiguiente, permite una rápida reincorporación a la vida cotidiana.